El principal ámbito de trabajo de GeoAmbient son los suelos contaminados. En este sentido, somos especialistas en descontaminar el subsuelo aplicando diferentes técnicas.
GeoAmbient puede aplicar desde las metodologías más clásicas y contrastadas hasta las más innovadoras, gracias a su experiencia de más de 20 años en el sector.
En este sentido, disponemos de laboratorio propio y de un departamento de I+D para conocer con precisión la viabilidad de cada uno de los tratamientos, tanto a escala de laboratorio como a escala piloto, antes de aplicarlos en campo.
Entre otros servicios en esta área, contamos con una unidad de diseño y construcción de unidades de tratamiento, que nos permite ajustar los sistemas de tratamiento a las particularidades de cada medio, contaminante y emplazamiento con la máxima eficacia.
Uno de nuestros servicios consiste en la elaboración de informes base de calidad del subsuelo, con el objetivo de evaluar el estado medioambiental del mismo. Estas evaluaciones de calidad del subsuelo se realizan según lo establecido en la Directiva 2010/75/UE sobre emisiones industriales de prevención y control integrado de la contaminación (DEI), transpuesta al marco normativo español mediante la Ley 5/2013.
Entre otros objetivos, los informes base deben permitir caracterizar la actividad potencialmente contaminante y el subsuelo, para poder establecer un programa de seguimiento y control periódico que permita monitorizar la calidad del subsuelo a lo largo de los años de actividad, hasta el momento del cese.
Los informes base se elaboran en el momento de obtener la licencia ambiental de actividades, así como en el momento de cesar la actividad, realizar un cambio sustancial o una renovación.
No dude en consultarnos su caso para asesorarle y orientarle en la toma de decisiones.
Excavación selectiva con oxidación química en suelos
Con motivo de una operación de compraventa, fue necesario llevar a cabo un Plan de Descontaminación del Subsuelo en una antigua planta química de Sant Adrià del Besòs, Barcelona.
El movimiento de tierras se realizó en el interior y respetando la edificación existente, para tratar la contaminación por COHV, HAP y algunos metales pesados, detectada en suelos subsuperficiales, con el objetivo de valorizar in situ el mayor volumen posible de tierras contaminadas.
Fueron necesarios 2 meses de obra para tratar 1.200 m³ de tierras contaminadas, alcanzando una reducción del 91% y valorizando el 46% de las tierras.
Contención, recuperación del producto, delimitación y actuación
Después de un accidente en una refinería de aceite vegetal, se llevó a cabo una intervención de urgencia para mitigar los efectos sobre el medio ambiente y terceros.
GeoAmbient desplegó todos los recursos necesarios para minimizar el impacto y recuperar los 5 km de cauces afectados, en poco más de 6 semanas.
En total se excavaron más de 4.250 toneladas de tierras, de las cuales un 45 % fueron valorizadas tras un tratamiento biológico.
Posteriormente, toda la zona fue reconstruida, rehabilitada y naturalizada para recuperar el curso fluvial y la biodiversidad habitual.
Un depósito de gasoil en desuso que contaminaba un aparcamiento
Filtraciones de hidrocarburos en el subsuelo procedentes de un depósito de gasoil en desuso alteraban la calidad del aire en un garaje de una comunidad de propietarios en Lleida.
GeoAmbient asesoró a un despacho de abogados durante 3 años de proceso judicial para conseguir una sentencia favorable al plan de descontaminación del subsuelo, que incluyera la retirada del depósito de gasoil, origen y foco de la contaminación detectada, así como la impermeabilización de las paredes del garaje para garantizar la calidad del aire en el interior.
En total se excavaron más de 330 toneladas de tierras, de las cuales un 70 % se valorizaron in situ tras una excavación selectiva.
Finalmente, la zona urbana fue reconstruida, rehabilitada y ajardinada, recuperando y mejorando el estado original.
3 en 1: estabilización química de metales pesados, retirada de amianto y extracción de fuel del subsuelo
GeoAmbient desarrolló durante 2 años un plan de rehabilitación ambiental en una planta química operativa en Malgrat de Mar, Barcelona.
Una técnica pionera e innovadora permitió la estabilización química de los metales pesados en una acumulación de 16.500 m³ de escorias de ceniza de pirita distribuidas en más de 2,5 ha. Paralelamente, se retiró el amianto en 2.750 m³ de tierras mediante un proceso también innovador, y finalmente se recuperaron 8.000 litros de fuel del subsuelo en la zona de las antiguas calderas.